«El Virus del Papiloma Humano se asocia a promiscuidad e infidelidad y no es así»

 

Begoña Cid Prol, ginecóloga. Hospital San Rafael

Hoy, 26 de marzo, se conmemora el Día Mundial de Concienciación del Cáncer de Cérvix o cuello de útero. Esta fecha busca concienciar a la población sobre la necesidad de prevenir. Y es que ante este cáncer, existen dos instrumentos que permitirían acabar con él en todo el mundo. De hecho, la doctora Dña. Begoña Cid, ginecóloga, está segura de que se logrará. En esta entrevista nos lo cuenta todo sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el cáncer de cérvix. Este virus es el responsable del 99% de los cánceres de cuello de útero y contra él existe una vacuna “fiable, segura y eficaz”, sobre todo si se administra antes de las primeras relaciones sexuales.

El otro instrumento es someterse a una citología y revisión ginecológica al menos cada 3 años. Es la única prueba que permite hacer una prevención primaria de cáncer en la mujer, es decir; detectar lesiones precursoras del cáncer y tratarlas antes de que se desarrolle la enfermedad. La doctora Cid recuerda que estos dos instrumentos deben usarse combinadamente para una adecuada prevención frente al tercer o segundo cáncer más frecuente en mujeres.  Destaca, como los pediatras y colegas de su especialidad, la importancia de vacunar también a los chicos, para prevenir tumores de cabeza y cuello.

-¿Qué significa este día para los especialistas?

-Es un día importante para que la gente tome conciencia de que hay un cáncer evitable. Existe una vacuna eficaz que protege frente a un 99% de los tipos de virus del papiloma. Si la vacuna fuera universal, sería una enfermedad que podríamos erradicar algún día, como ocurrió con la viruela. Hacer unas pruebas de cribado puede prevenir el desarrollo de un cáncer de cuello de útero. Este tumor tiene implicaciones a la hora de tener hijos, psicológicas derivadas de ello… Es un tema importante.

El único cáncer con vacuna y que se puede tratar antes de que aparezca

-¿Por qué incide tanto en esto? ¿La gente es todavía reacia?

-La gente es muy reacia a ir al ginecólogo. La vacuna generó controversia y muchas dudas, pero se han hecho múltiples estudios y, hoy en día, se sabe que es segura y eficaz. A pesar de ello, de que es gratuita y está en el calendario vacunal, hay muchas madres que no quieren vacunar a sus hijas a los 12 años. Lo asocian a la promiscuidad y aunque ahora somos muy modernos, hay quien piensa que su hija es buena chica y no será promiscua, pero que la vacuna puede invitarla a serlo. Sólo un 70% de las mujeres están cubiertas.

Es un problema de salud importante y es el único cáncer con el que se puede hacer una prevención primaria. Tiene una causa conocida, el virus del papiloma humano, presente en el 99% de los casos y a pesar de ello, no hay un cribado poblacional, como ocurre con el cáncer de mama. La mujer sólo se somete a él si va al ginecólogo.

-Explíquenos las diferencias entre esos dos casos.

-El cribado poblacional consiste en que, a determinada edad, sin necesidad de solicitar ninguna cita, te llega una carta para citarte y hacerte una prueba. En España eso existe para la detección del cáncer de mama, pero no para someterte a una citología de cáncer de cuello de útero. Lo que se hace es un cribado oportunista.

Un 60% de los casos de cáncer, evitables

-¿Y la prevención primaria?

-Quiere decir que yo te trato antes de que aparezca la enfermedad. La prevención secundaria es un diagnóstico precoz, como la mamografía, que detecta precozmente el cáncer. La prevención primaria supone detectar lesiones previas al desarrollo del cáncer de útero. Hablar de la prevención del 100% de los cánceres de cuello de útero es utópico porque no hay una prueba fiable al 100% pero podríamos alcanzar tasas muy altas de prevención. Se diagnostican unos 2.500 casos al año; la edad media son los 45 años y un 41% de los casos aparecen entre los 35 y los 45 años. El 60% de las mujeres que lo sufren no se han hecho nunca un cribado correcto.

-Es sorprendente que las mujeres no estén concienciadas de acudir regularmente al ginecólogo.

-Porque no se hacen tantas campañas dirigidas a la población. Campaña de cribado de cuello de útero se hace muy poca. Debería establecerse un cribado poblacional a nivel autonómico, como en otras comunidades. Faltan también charlas en los colegios e institutos para informar a la población joven porque hay mucho internet y nunca hubo tanta desinformación sobre las enfermedades de transmisión sexual, por ejemplo.

Un virus que se esconde

-Eso parece, desde luego.

-Lo habitual en una persona joven y sana es que elimine el virus del papiloma humano al cabo de 2 años. Pero puede reaparecer, tenga o no relaciones. Porque lo que no podemos saber, y estamos estudiando, es en qué momento se produce la infección. Creemos que el VPH se queda escondido dentro de la célula y sólo podemos detectarlo cuando está activo e infectando. Una prueba negativa no significa que no exista el virus ni una prueba positiva equivale a promiscuidad o infidelidad. Está muy asociados a eso y no es así. Con una sola relación en tu vida debes hacerte la citología periódicamente. A estos efectos es como si hubieras estado con todas las personas con las que ha estado anteriormente tu pareja y las personas que hayan estado antes con esas personas. Esa es la cruda realidad.

-Siempre hemos escuchado que hay que ir al ginecólogo una vez al año, pero la Seguridad Social hace citologías cada 3 años, ¿por qué?

-El cribado citológico ha cambiado. En lugar de cada año, se hace cada 3. Esto se debe a que los programas de cribado tienen en cuenta la relación coste/beneficio. ¿Cuántos cánceres voy a encontrar y cuántas pruebas diagnósticas tengo que hacer? Si el resultado de una prueba hace sospechar que puede haber algo más, hacemos una colposcopia, con biopsia. Tras diversos estudios se consideró que 3 años es el intervalo suficiente para no hacer una excesiva cantidad de pruebas porque además son incómodas.

Una prueba aún más específica para prevenir

-¿Es posible que este plazo se vaya a ampliar a cinco años?

-A partir de los 30 años, podemos hace un doble cribado, llamado co-test. A la vez que hacemos la citología, hacemos la prueba del VPH. Se hace por encima de los 30 porque, aunque sólo un 3% desarrollan problemas, prácticamente el 80% de las mujeres que inician relaciones sexuales, tienen el virus del papiloma humano a lo largo de su vida. Por debajo de esa edad, prácticamente todas dan positivo y no aporta información ante una citología alterada. Se ha estudiado que a partir de los 30 años, el sistema inmune ya ha eliminado ese virus, pero puede estar escondido por ahí.

Por eso la prueba es eficaz. Es mucho más específica porque si dice que no hay virus del papiloma, el riesgo de padecer una displasia es del 0,2%. A partir de los 30 podemos hacer cribado de con citología y virus del papiloma. Si las dos pruebas son negativas, se considera que puede volver a repetirse al cabo de 5 años. Lo que queda por determinar es la relación de costes/oportunidad porque una mujer no va a estar 5 años sin ir al ginecólogo.

-¿Esto se aplica?

-Se puede hacer en mujeres asintomáticas, con ciclos regulares, que no tengan sangrado, dolor, flujo. Está aprobado por las sociedades científicas, pero no como rutina. En la Seguridad Social se puede hacer. Habitualmente, en el frasco de la citología líquida se hace una única toma que se utiliza para la citología, pero si sale alterada o dudosa, el citopatólogo hace con ella una prueba del virus del papiloma.

Vacunar a los hombres, una inversión muy justa

-¿Por qué defienden vacunar a los hombres?

-El VPH produce cáncer en el tracto genital femenino inferior: cuello de útero, vagina, vulva, periné y ano. En el hombre puede producirlo en el ano y en la zona perineal. Pero hay un porcentaje de otros tumores de cabeza y cuello, como los de orofaringe, laringe, boca, que están producidos por el virus del papiloma y su incidencia aumenta. En la Sanidad tiene que haber una equidad de recursos. Si hay una vacuna válida para las mujeres, también los hombres tienen derecho a ella, es efectivo para disminuir el riesgo de este tipo de cánceres que además no tienen un cribado previo y para aumentar la inmunización de la población.

Hay países con vacuna universal como Australia o Canadá. En España los hombres deben sufragarse ellos las vacunas, y deberíamos pensar más en términos de inversión para prevenir costes futuros que en cuestiones de gasto.

La mejor edad para vacunar

-Muchas mujeres asistimos a la instauración de la vacuna del VPH cuando ya no estábamos en esa edad de vacunación recomendada. ¿Estamos protegidas?

-No. Lo ideal es vacunar a niñas y niños antes del inicio de las relaciones sexuales. Así prevenimos antes de que entren en contacto con el virus. La vacuna te protege contra la mayoría de los tipos de virus, por lo que se considera que en relaciones sexuales puedes haber estado en contacto con algunos pero no con todos. La vacuna siempre te beneficia. La ficha técnica de la vacuna dice que está indicada de los 9 a los 45 años y la última que han sacado elimina el límite superior.

-¿Por qué ese límite?

-Conforme nos hacemos mayores, nuestro sistema inmune es menos potente y la eficacia de la vacuna para que produzca anticuerpos es menor, no se sabe si funcionará tan bien.

Una infección frecuente en los primeros años, incluso con preservativo

-¿Por qué hay una elevada incidencia en los primeros años de vida sexual?

-Porque cuando inicias las relaciones sexuales el virus del papiloma humano está ahí. Tu sistema inmune aún no ha estado expuesto al VPH y para producir defensas, tienes que darle un tiempo para generar anticuerpos y que se defienda. Además, es en la juventud cuando es más habitual no tener una pareja estable, lo que es un factor de riesgo. Hay que recordar que no sólo se transmite con la penetración. Si hay contacto piel con piel te puedes infectar.

-Aunque se recomienda de forma general el uso del preservativo…

-El uso correcto. Casi siempre hay contacto genital, piel con piel, antes del uso del preservativo. Bien usado protege, pero no al 100%, se estima que entre un 60 y un 70%.

-El uso de anticonceptivos hormonales ¿aumenta el riesgo?

-Sí, pero mínimamente y sólo con un uso prolongado. Parece que cuanto más prolongues su uso, más riesgo existe de contraer un adenocarcinoma, que es el más difícil de diagnosticar. Los estudios no son concluyentes, pero dicen que el riesgo disminuye cuando los dejas. El porcentaje de aumento es muy bajo, por eso no se contraindican los anticonceptivos orales. En general, usarlos más allá de 10 años seguidos no es bueno.

Rechazo a la vacuna

-¿A qué se debe el rechazo a la vacuna?

-No lo sé. Creo que tiene que ver con la sociedad, que está cambiando y cuestiona todo. Luego aparecieron los casos de las niñas de Valencia, que tuvieron ese problema y se lo achacaron a la vacuna. Hay un seguimiento mundial de la vacuna, de los efectos secundarios y está demostrado que el caso de las niñas de Valencia no fue causado por la vacuna.

-¿No?

-No sé a qué se debió pero no tuvo como origen la vacuna del VPH. Lo que pasa es que el beneficio de la vacuna sólo se va a ver de forma efectiva cuando los vacunados con 12 tengan 40 o 45 años. La vacuna es segura y eficaz en un 70% de los casos, que es un porcentaje muy alto.

-¿Y los hombres? ¿Tienen o pueden hacerse una prueba del VPH?

-No. Esa prueba no aporta ninguna información, tendrían que ir al urólogo si tienen alguna lesión.