La Fundación afianza su compromiso con Lo Que De Verdad Importa

 

El Congreso Lo Que De Verdad Importa que se celebra en A Coruña desde hace 11 años viene precedido de una constante, que las entradas se agotan semanas antes de su celebración. El pasado viernes, en su XI edición, volvió a quedar patente que el Palacio de Exposiciones y Congresos de A Coruña (Palexco) puede quedarse muy pequeño.

Hacer hueco a los 1.500 jóvenes e invitados que se congregaron para escuchar los conmovedores testimonios del italiano Davide Morana, de la ourensana Mafalda Soto y del estadounidense Chris Gardner fue un reto. El auditorio estaba a rebosar y las emociones pronto desbordaron también a los asistentes.

Ya lo advirtió Felipa Jove, presidenta de honor del congreso, en la presentación, cuando animó a los jóvenes a reflexionar sobre la intensidad de lo que iban a sentir al escuchar a los ponentes. Y en la primera intervención, la de Davide Morana, pronto asomaron los primeros síntomas de intensidad que llevaron a los servicios médicos a moverse entre las butacas.

Meningitis, solidaridad y tesón

El italiano era un joven deportista que ya se había enfrentado a algunas dificultades de salud y familiares, al quedarse su padre en paro, cuando a los 26 años perdió sus cuatro extremidades. Una meningitis lo sorprendió trabajando de camarero en Murcia y lo llevó al borde de la muerte. Sobrevivió pero se dejó los brazos y las piernas en la batalla.

La historia de Davide Morana conmovió al auditorio a medida que fue relatando, apoyado en imágenes, cómo luchó para desmentir las previsiones clínicas y las que su situación de trabajador en precario marcaban de partida. Una marea solidaria a través de internet le dio en sólo una semana el presupuesto necesario para ponerse unas prótesis bajo las rodillas y los codos. Su tesón y fuerza de voluntad le llevaron a dar los primeros pasos a los 5 días, frente al año de plazo que le daban los médicos, y a recuperar la actividad deportiva. En 2024 competirá en los Juegos Olímpicos en el equipo de Atletismo Adaptado Paralímpico. Ya nos había contado su experiencia en redes sociales con el hashtag #ArribaLaVida, pero en directo se ganó al auditorio.

“Luchar siempre vale la pena”

Han pasado 2 años y Davide Morana es autónomo, deportista y a donde no llega con sus prótesis le echa imaginación, por eso maneja las pantallas táctiles con la nariz. Este embajador de la Asociación Española contra la Meningitis que trabaja para promover la vacunación y erradicar la enfermedad, exhibió su vida como ejemplo de la necesidad de perseverar para vencer las dificultades. “Siempre merece la pena luchar porque siempre hay solución siendo uno mismo. La vida no te espera, sigue adelante y es muy dura, pero vale la pena”, concluyó.

Dolores Estrada, con Davide Morana

La directora de la Fundación San Rafael, Dña. Dolores Estrada, fue la encargada de trasladar las preguntas del público a Davide Morana tras su intervención. Pero también de transmitir la intensa emoción que había dejado flotando en el ambiente. En una animada charla, la directora de la Fundación agradeció no sólo el testimonio y la experiencia de Davide sino el ejemplo de su novia Cecilia Cano, que le apoyó desde el principio y promovió la recogida de fondos para sus prótesis. También ella ha dado forma a un libro con las reflexiones de Davide que pronto verá la luz, como se encargó de desvelar Dolores Estrada.

Apoyo farmacéutico y social a los albinos en África

La ourensana Mafalda Soto había estudiado Farmacia en Madrid y un máster en Medicina Tropical, para especializarse en Malaria, Tuberculosis, Lepra, y otras enfermedades habituales en África. Cuando se fue a Malaui conoció el problema del albinismo, en el que profundizó en Tanzania. Al riesgo de muerte por cáncer de piel, que barría entonces a los albinos antes de los 30 años, se unen sus problemas de visión. Y a todos ellos, la lacra de la marginación social y la superstición que en Tanzania asocia a los albinos con poderes curativos, mágicos o de buena suerte. Por eso, esta comunidad está amenazada además de mutilación y asesinato.

Mafalda Soto contó al auditorio cómo decidió quedarse en África y desarrollar Kilisun, el único fotoprotector diseñado para combatir el cáncer de piel en personas con albinismo y que se distribuye de forma gratuita. Lo produce en Tanzania Beyond Suncare, la ONG a través de la que ha hecho su trabajo un proyecto global, de apoyo a la comunidad albina a través de la educación y el respaldo social y jurídico que ahora trabaja para extender al resto de África.

Soto animó a los jóvenes a valorar la vida que tienen y a aprovecharla y recordó cómo las personas en Tanzania sonríen más que en el Norte de Europa. La joven explicó cómo vivió momentos duros lejos de su familia, y lo que a su vez ganó con su dedicación a mejorar la vida de los demás y encontrar soluciones donde nadie parecía verlas. Sintió la necesidad del voluntariado a los 24 años, se fue para 9 meses y acabó por forjar su proyecto de vida a miles de kilómetros. “La única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces”, dijo al auditorio.

Una lección de vida, de indigente a multimillonario

El filántropo estadounidense Chris Gardner, que pasó de ser un padre indigente a multimillonario, puso la guinda a la jornada del viernes que cumplió con creces su objetivo de remover conciencias y fomentar los valores entre os aldolescentes. Muchos de los jóvenes que se subieron a los autobuses fletados por colegios de toda la ciudad recibieron probablemente una de las lecciones más importantes del curso escolar. La importancia de Lo Que De Verdad Importa

La vida de Chris Gardner fue retratada en la película de Will Smith En busca de la felicidad. El estadounidense desarrolla una lucha social contra el alcoholismo, la violencia doméstica, el analfabetismo y el abuso a menores y actualmente está involucrado en un proyecto con adolescentes.

Hoy multimillonario, Gardner relató al auditorio cómo tuvo que verse durmiendo con su hijo de dos años en el baño de una estación de tren de San Francisco, para asumir que era responsable de su propia vida y de la solución a ese problema. Fue su forma de tocar fondo y la que lo impulsó a tomar las riendas de su vida y de remontar la situación día tras día, paso a paso. Su testimonio sobre la tenacidad y la perseverancia inundó Palexco de emoción. “El desafío más importante y las experiencias que más nos empoderan en nuestras vidas son las experiencias universales”, dice Gardner, quien volvió a recordar el consejo de su amiga Maya Angelou: “Si no puedes volar, corre. Si no puedes correr, camina y si no puedes caminar, gatea. Tienes que seguir hacia delante”.