Esclerosis múltiple: ejercicio físico moderado y vida sana para mejorar su evolución

Hoy, 18 de diciembre, se conmemora el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple, la llamada enfermedad de las mil caras por la multitud de síntomas diferentes que pueden presentar los pacientes afectados. En la Fundación San Rafael queremos contribuir al conocimiento de esta enfermedad, una dolencia autoinmune poco conocida y resolver las preguntas frecuentes que a menudo se hacen los pacientes recién diagnosticados. Y para ello contamos con la colaboración de Cristina Sueiro, neuróloga del Hospital San Rafael.

¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central con afectación desmielinizante que afecta a casi 50.000 personas en España y a más de dos millones de personas en el mundo. El sistema inmune de los pacientes ataca la mielina, que es la vaina que rodea a los axones para que los nervios transmitan sus impulsos de forma rápida, y la deteriora. Es esto lo que provoca que esa transmisión se vea alterada y la enfermedad se manifieste de multitud de formas.

¿Cuáles son sus síntomas?

Como la enfermedad de las mil caras, los pacientes pueden sufrir uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa o doble (diplopía).
  • Problemas de equilibrio o falta de estabilidad al caminar.
  • Problemas para mover o para sentir el brazo y la pierna del mismo lado, ambas piernas o incluso las cuatro extremidades.
  • Parálisis facial o alteraciones de la sensibilidad facial.
  • Vértigos.
  • Temblor o problemas de coordinación de las extremidades.
  • Problemas para hablar (disartria) o para emitir correctamente el lenguaje (disfasia).
  • Otros: fatiga, estreñimiento, incontinencia urinaria, problemas de atención o depresión.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la esclerosis múltiple se basa en la evidencia de un conjunto de síntomas clínicos que se descubren a través de diversas pruebas. Entre estas, se encuentra la resonancia magnética compatible, la punción lumbar con análisis de líquido cefalorraquídeo y de sangre para descartar otras causas. Los potenciales evocados, además, nos ayudan a evaluar el estado de las vías visuales, sensitivas y auditivas.

Hasta ahora no se ha descubierto un tratamiento curativo de la enfermedad, pero sí hay disponibles varios tratamientos que mejoran la evolución de la misma y que ayudan a prevenir el número de brotes y la discapacidad.

Consejos para el paciente y preguntas frecuentes

  1. ¿Puedo hacer deporte? Sí, por supuesto. El ejercicio moderado es beneficioso para fortalecer la musculatura, evitar la espasticidad (rigidez muscular) y mejorar el estado anímico. Se recomienda caminar, natación, pilates, baile… Sí debe evitarse ejercicio físico muy extenuante y la exposición a calor intenso porque puede aumentar la fatiga o empeorar síntomas neurológicos que presente el paciente.
  2. ¿Puedo beber alcohol? No hay ninguna contraindicación con respecto al consumo de bebidas alcohólicas, pero se recomienda su consumo responsable, y tener en cuenta que el consumo de alcohol puede provocar daño hepático que puede influir en el metabolismo de los fármacos para la esclerosis múltiple.
  3. ¿Debo hacer alguna dieta especial para prevenir los brotes? No hay ninguna dieta especialmente indicada para prevenir los brotes o la progresión de discapacidad en esclerosis múltiple, pero sí se recomienda seguir una dieta equilibrada, rica en vitamina B y D y en ácidos grasos Omega 3 y 6.
  4. ¿Las infecciones pueden empeorar la esclerosis múltiple? Las infecciones que cursen con fiebre pueden empeorar de forma transitoria síntomas clínicos que presente el paciente por elevación de la temperatura corporal, pero no influyen en el pronóstico a largo plazo de la enfermedad.