Esclerosis Múltiple: Avances de la investigación hacia la cura

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad autoinmune y degenerativa del sistema nervioso central que afecta al cerebro y la médula espinal. De momento, es también una dolencia crónica que suele manifestarse entre los 20 y los 40 años. De ahí que sea la segunda causa de discapacidad entre adultos jóvenes y objeto de investigación.

Hoy, 18 de diciembre, se conmemora el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple. Es una jornada en la que los pacientes y asociaciones de apoyo buscan visibilizar la dolencia y reclamar más investigación. Ésta es una de las patologías neurológicas en las que la ciencia más ha avanzado en diagnóstico precoz y terapias modificadoras de la enfermedad.

Esto supone un gran paso que ha logrado romper la asociación mental: Esclerosis Múltiple = silla de ruedas. Los médicos y especialistas difunden ya desde hace años algunos hábitos que está demostrado que ayudan a vivir con esta patología, como ya contamos en nuestro Blog.

Las vías de investigación

Sin embargo, todavía es una enfermedad crónica, para que la que no existen tratamientos eficaces para todos los tipos de Esclerosis Múltiple al alcance de todos los pacientes. Diversos equipos de investigadores trabajan en el descubrimiento de las causas. Es el paso previo necesario para avanzar hacia la cura y la prevención. El objetivo es frenar una dolencia que afecta a más de 2,3 millones de personas en el mundo y a 47.000 en España

  • Virus: Una de las líneas de investigación abiertas es la de la doctora Emmanuel Waubant, de la Universidad de California. Esta especialista en el estudio de la Esclerosis Múltiple analiza la influencia de la exposición a virus durante la infancia en la predisposición a padecerla.
  • Combinaciones de virus: La presencia de agentes infecciosos en la aparición de la enfermedad es una teoría que cobra una relevancia creciente. El doctor Alberto Ascherio y su equipo de la Escuela de Salud Pública de Harvard apuntaron la relación entre la Esclerosis Múltiple y el virus de Epstein-Barr. El doctor Steve Simpson e investigadores de las Universidades de Tasmania y Melbourne la vinculan, sin embargo con el virus del herpes humano 6 (HHV-6).
  • Bacterias intestinales: Otro estudio relaciona la flora intestinal con la esclerosis múltiple. La Universidad de California presentó el año pasado una investigación que advierte de que pacientes con la enfermedad presentan carencias de determinadas especies de bacterias intestinales.

Factores ambientales o genéticos

  • Vitamina D: De nuevo es un análisis del doctor Alberto Ascherio, de la Universidad de Harvard, el que relaciona los bajos niveles de la vitamina D y la Esclerosis Múltiple. Este estudio no sólo refuerza la tesis, inicialmente respaldada por la alta presencia de la enfermedad en las poblaciones nórdicas, de una asociación entre los bajos niveles de esta vitamina y la Esclerosis Múltiple. Sostiene además que incrementar su ingesta puede reducir la actividad de la enfermedad y su progresión.
  • Genes: La Esclerosis Múltiple no es una patología hereditaria, pero existe un riesgo genético que puede ser heredado. Este riesgo se da entre parientes de primer grado, sobre todo, entre gemelos idénticos. Este es el punto de vista del estudio científico de un consorcio internacional que analizó datos de 100.000 personas. El análisis ha identificado alrededor de 200 genes que contribuyen con una pequeña cantidad al riesgo de desarrollar la enfermedad. Estos equipos mantienen sus investigaciones para comprender mejor el riesgo genético y otros factores que contribuyen al desarrollo de la EM.

Mielina como agente externo

El avance de los diferentes grupos de científicos puede lograr descifrar la causa o la combinación de causas que hacen que el sistema inmune identifique la mielina como un agente externo que debe combatir. La mielina es la sustancia que recubre los axones de ciertas células nerviosas y facilita la conducción de los impulsos eléctricos. Su deterioro es lo que causa los diversos síntomas de la Esclerosis Múltiple.

La concienciación social sobre “la enfermedad de las mil caras” ha aumentado en los últimos años. Diversas asociaciones, laboratorios y enfermos han creado recursos en internet para ayudar a las personas que se enfrentan a la enfermedad por primera vez.