¿Cómo funcionan los fármacos para dejar de fumar?

Descubre cómo funcionan los fármacos para dejar de fumar

 

Dejar de fumar es uno de los mejores buenos propósitos que te puedes hacer para este 2020. Ya te lo hemos contado el año pasado y el anterior y lo haríamos todos los que fuesen necesarios. No fumar previene multitud de enfermedades, tuyas y de quienes te rodean, incluso de los animales domésticos. El tabaco causa unas 52.000 muertes al año en España.

Tratamiento financiado para dejar de fumar

En parte por esas cifras, 2020 se estrena con una novedad sanitaria muy importante para quienes se proponen dejar de fumar. Acaba de entrar en vigor la decisión del Ministerio de Sanidad la financiación de dos fármacos para dejar de fumar.

Esta medida, que hasta ahora se aplicaba en Navarra, ya es común a todas las comunidades autónomas, que se encargarán de gestionarlo. Así que en Galicia, la responsabilidad de cómo facilitar este tratamiento es del Servicio Galego de Saúde (Sergas).

Fármacos para dejar el tabaco. ¿Cuáles son y en qué consisten?

Hay diversos abordajes para hacer frente a la adicción al tabaco, como los parches o los chicles de nicotina. Los fármacos financiados por la Sanidad Pública por un período de hasta 12 semanas son dos, la Vareniclina y el Bupropión que se comercializan como Champix y Zyntabac. Los dos ayudan a aliviar la ansiedad y el síndrome de abstinencia asociados a dejar de fumar, pero funcionan de diferente forma.

La vareniclina o Champix bloquea los receptores que tenemos en el cerebro para la nicotina y actúa de dos formas diferentes: por un lado, bloquea y reduce el ‘efecto recompensa’ cuando fumas la primera semana (el tratamiento lo permite) y, por otra, el tratamiento se une a los receptores y hace que el síndrome de abstinencia sea más leve.

El Bupropión ya estaba incluido entre los fármacos financiados en una forma farmacéutica distinta para tratar la depresión. Ahora, la terapia con Zyntabac se presenta como un comprimido diario durante todo el tratamiento (que también prevé dejar de fumar la segunda semana). Su mecanismo de acción es “más desconocido” pero produce algún aumento de sustancias cerebrales que quitan las ganas de fumar, según la explicación de Andrés Zamorano, presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

¿Quién puede acceder al tratamiento para dejar el tabaco?

 El Ministerio de Sanidad ha dejado claro que sólo financiará un intento por año y paciente. ¿Pero en qué consiste esta medida? ¿Quién puede beneficiarse? Los candidatos a los programas deben cumplir las siguientes condiciones de partida y con carácter general:

  • Fumar al menos 10 cigarrillos al día.
  • Tener un nivel de dependencia del tabaco igual o superior a 7, según el test Fagertröm.
  • Haber demostrado que han intentado dejar de fumar en el último año.
  • Y unido al anterior, estar registrados en un programa individual o grupal de deshabituación al tabaco.

Estas son las condiciones pero será el médico de familia o cabecera el que decida si prescribe el tratamiento y cuál corresponde al paciente, con lo que además de cumplir estas condiciones, es imprescindible que acudas a tu médico antes de empezarlo.

Un complemento no exento de contraindicaciones

 Al margen de si cumples con estas condiciones, es importante que visites a tu médico porque los fármacos son eficaces para ayudarte a dejar de fumar pero se prevén como un complemento a un programa de deshabituación tabáquica. Además, también tienen contraindicaciones y hay diferentes patologías que son incompatibles con ellos. Entre otras cuestiones, los dos tratamientos pueden agravar el efecto del alcohol si bebes.

Por ejemplo, y como aspectos generales, la Vareniclina se elimina por el riñón, lo que lo hace desaconsejable en pacientes con insuficiencia renal grave. Mientras, el Bupropión se metaboliza en el hígado, por lo que es importante considerar las interacciones de otros fármacos. Además, tampoco está indicado en pacientes con convulsiones o epilepsia.

¿Quién no debe usar los fármacos para dejar de fumar?

El prospecto del Champix advierte de numerosas reacciones adversas muy frecuentes y frecuentes y de que su consumo puede obligar a ajustar tratamientos con teofilina (fármaco para tratar problemas respiratorios), warfarina (que reduce la coagulación de la sangre) o la insulina (administrada a diabéticos).

El Zyntabac, también tiene contraindicaciones y no debe usarse si sufres convulsiones o epilepsia, depresión, trastornos alimenticios, ansiedad, trastorno bipolar, si consumes alcohol o tomas algunos tratamientos para el Párkinson, entre otras enfermedades. Además, el Zyntabac puede provocar problemas para dormir.

Si te has planteado dejar de fumar, consulta con tu médico o empieza por informarte aquí. También te recomendamos fijarte en las ventajas que empezarás a notar en tu cuerpo en el proceso hacia una vida mejor. ¡Anímate a dejarlo! #Humanízate.